¿Realmente se está creando empleo?

oficina inemA raíz de este artículo escrito en eleconomista.es uno se pregunta hasta donde se pueden retorcer las palabras. Hasta donde los números se puden tergiversar para hacer creer a la gente que está en un escenario de recuperación económica y de crecimiento del empleo.

Veamos lo que pone el artículo:

La creación de empleo experimentará una leve desaceleración en los próximos meses, aunque avanzará a un ritmo superior al 3% en tasa interanual, lo que permitirá cerrar el año con más de 18 millones de trabajadores.

La patronal de las empresas de trabajo temporal Asempleo así lo prevé tras recordar que en octubre la afiliación a la Seguridad Social creció un 3,2% respecto al año anterior, dejando un balance de 530.947 afiliados más en los últimos doce meses.

Al mismo tiempo, se está produciendo un ajuste de la población activa, que descendió en 116.000 personas en el tercer trimestre. Según Asempleo, ello no responde al contexto económico, sino a la reversión de lo que llama el “trabajador añadido”, aquel que se lanzó a buscar trabajo durante la crisis para aportar recursos al núcleo familiar.

La primera frase ya marca la línea del artículo. Desacelerar es un palabra que se ha puesto de moda, especialmente desde la explosión de la crisis haya por el año 2006….bueno en España 2009 ya que resulta que nuestra economía era de Champions recuerdan?

Porque quién sabe cual es la palabra que cualquiera usa en la vida diaria en lugar de desacelerar? Pue sí, frenar. Pero claro frenar es una palabra con connotaciones mucho más negativas. Por eso cambiamos el lenguaje, para cambiar la realidad. A decir verdad para camuflar la realidad.

Lo importante del artículo es que la población activa vuelve a reducirse. 116.000 personas menos. Sin embargo el análisis que se hace, es que esta gente abandona la búsqueda de empleo porque la situación ha mejorado tanto que ya no les hace falta trabajar. Más que una noticia periodística parece una nota de prensa del ministerio de económia.

No penséis mal, esto no tienen nada que ver con la llegada de las elecciones. No, malpensados.

La formación continua es imprescindible para adaptarse a los cambios laborales.

En una sociedad como la actual, donde los avances tecnológicos se apoderan cada día más de los sectores laborales; donde cada día se automatizan mas los procesos y la manufacturación de materia prima es cada vez mas observada por maquinas programadas por seres humanos, es importante mantener una capacitación continua en cuanto a nuestro conocimiento.

Alguno que otro siempre dirá: “¡No! La tecnología no es lo mío”, pero la verdad es que cada vez más, la tecnología es lo nuestro. Estamos hablando de un cambio en la forma de trabajar, cambios laborales en los cuales nos vemos afectados todos; desde la persona que limpia los pasillos en las oficinas de Microsoft, hasta el servidor que está escribiendo estas palabras.

Pero, ¿De qué va todo esto? ¿Qué tiene que ver la tecnología con los cambios laborales?

Pues, todo.

La forma en la que se hacen las cosas hoy en día, difiere en gran manera a como se hacían en los 70s, y la forma de hacerlo en los 70s, difería de los 30s, y así sucesivamente. El mundo está en constante evolución, la forma de hacer las cosas está en constante evolución, y eso es algo bueno; y más específicamente, algo que no podemos detener.

Los cambios en la manera de hacer una pieza a partir de materia prima hoy en día, requieren de preparación. La forma en la que se lidera a un grupo de personas cada vez tiene más explicaciones y ángulos diferentes que la sociología ha encontrado.

Mantenerse en constante formación es clave para adaptarse a los cambios laborales en la actualidad; si no queremos ser obsoletos para la labor que estamos desempeñando, es importante que llevemos acabo, ya sea por nuestra cuenta o por cuenta de la empresa a la que trabajamos, un desarrollo en nuestro aprendizaje.

Una anécdota muy personal sobre esta tematica, se basa en lo autodidacta que puede ser una persona cuando quiere conseguir una meta especifica; en este caso, hablamos de un gerente de planta de una compañía multinacional que tenía prevista una reunión en unos meses con clientes brasileños. La compañía para la cual este gerente trabajaba, le ofreció clases de Portugués para prepararse para dicha reunión; ¿lo malo? Las clases eran muy tarde en la noche, y entre la familia y los ejercicios, no podría asistir.

Para hacer la historia corta, esta persona aprendió por su cuenta lo básico en cuanto a lo empresarial en portugués, y luego de una reunión de 2 horas, logro conseguir el contrato sin necesidad de un traductor.

El constante aprendizaje nos demuestra que podemos llevar más allá los límites de nuestras habilidades. Con un mercado internacional, conexiones mundiales, y clientes y compañías en todas partes del globo, uno nunca sabe cuando las condiciones de trabajo cambiaran, y mucho menos para donde.

Imagínense ustedes un doctor que no sigue estudiando los avances tecnológicos en la medicina; un cirujano de tórax que no sabe que ya no es necesario romper las costillas para llegar al corazón con facilidad, por ejemplo.

Mas allá de cualquier situación, la formación continua es de suma importancia para aquel que trabaja; sea cual sea su trabajo.

Las condiciones laborales están en constante evolución; lo que antes era correcto para un sindicato, mañana puede pasar a ser correcto para la empresa y erróneo para los primeramente mencionados. Quizás mañana la forma en la que se consiguen empleos cambie y la búsqueda de conocimiento sea más valorada.

Dentro de los constantes altibajos de la vida misma, es imprescindible la formación constante, la búsqueda de conocimientos nuevos y las formas de adaptación para hacer de nuestros trabajos y empleos, algo mejor para nosotros mismos.