Marco Común Europeo de Referencia para el inglés

Ya hemos hablado antes en este blog de aprovechar el tiempo y seguir avanzando y formándonos a través de los cursos tanto online como presenciales que tenemos a mano, gratuitos o de pago.

El mercado de trabajo cada vez exige más competencias en nuestro curriculum y la falta de habilidades en idiomas (sobre todo en inglés) te cierra puertas en la mayoría de los puestos de trabajo mejor remunerados.

Pero ¿cómo podemos demostrar en nuestro curriculum que dominamos un idioma?

Ya no vale con el socorrido “nivel alto de inglés”, ahora hay que demostrarlo con certificaciones oficiales.

La forma más fiable para un reclutador de personal de conseguir el candidato adecuado para el puesto, es guiarse por este tipo de certificaciones ya que es la única forma fiable que tiene de hacer criba y realmente encontrar a la persona que está buscando.

Y para esto precisamente se creó el MCER (O Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas).

¿QUÉ ES EL MCER?

Es un estándar que utilizamos en Europa (aunque también en otros países fuera de ella) para medir el nivel de comprensión de una lengua extranjera, tanto oral como de forma escrita.

Este proyecto, liderado por el gobierno suizo, comenzó a gestarse en 1991 inspirándose en otros proyectos similares que llevaban realizándose desde 1971. Oficialmente salió a la luz en el 2001 durante el Año Europeo de las Lenguas.

¿POR QUÉ ES NECESARIO TENER UN MARCO DE REFERENCIA ?

Los términos “principiante” o “avanzado” son muy etéreos si no los limitamos de alguna forma.

Seguramente bajo el prisma de un profesor de secundaria el término “inglés avanzado” no sea el mismo que para un ejecutivo de cuentas con clientes extranjeros por lo que para tener un mismo “paraguas” por el que regirnos, se creó el MCER que hace que sea más fácil para todos hablar de niveles de idiomas de forma fiable.

El enfoque de aprendizaje de idiomas que tiene el MCER va más allá de asignar niveles: se basa más en la capacidad de comunicarse en el idioma elegido.

Los niveles, por tanto, se basan en habilidades comunicativas muy prácticas, centrándose en conocimientos lingüísticos específicos.

NIVELES DEL MCER

Los niveles del MCER se dividen en tres grandes grupos: A, B y C, que podrían asemejarse a “Principiante”, “Intermedio” y “Avanzado” aunque con mucha más precisión.

Cada uno de estos grandes grupos a su vez se dividen en otros dos subgrupos que podrían asemejarse a un nivel “alto” o “bajo”, haciendo un total de 6 niveles.

Nivel

Subnivel

Descripción

A
(Usuario básico)

A1
(Acceso)

Frases sencillas, conocimiento elemental de la lengua.

A2
(Plataforma)

Sabe comunicarse en tareas simples y cotidianas y es capaz de comprender frases de uso frecuente

B
(Usuario independiente)

B1
(Intermedio)

Es capaz de comprender los puntos principales de textos claros y en lengua estándar si tratan sobre cuestiones que le son conocidas

B2
(Intermedio alto)

Es capaz de entender las ideas principales de textos complejos. Puede relacionarse con nativos con fluidez y naturalidad

C
(Usuario competente)

C1
(Dominio operativo eficaz)

Es capaz de comprender una amplia variedad de textos. Se expresa de forma fluida y espontánea.

C2
(Maestría)

Es capaz de comprender con facilidad prácticamente todo lo que oye o lee

 

INVIERTE EN TU FORMACIÓN

Sin duda, invertir tu tiempo y tu dinero en una formación sólida es primordial para poder tener buenas perspectivas laborales y dominar una lengua, en este caso el inglés, es imprescindible hoy en día para acceder a puestos de trabajo bien remunerados.

Existen muchos recursos a tu alcance para lograr tener un nivel óptimo de una lengua extranjera, sólo necesitas muchas ganas y algo de esfuerzo por tu parte para alcanzar sólo un nivel intermedio.

¿Te animas?

La formación continua es imprescindible para adaptarse a los cambios laborales.

En una sociedad como la actual, donde los avances tecnológicos se apoderan cada día más de los sectores laborales; donde cada día se automatizan mas los procesos y la manufacturación de materia prima es cada vez mas observada por maquinas programadas por seres humanos, es importante mantener una capacitación continua en cuanto a nuestro conocimiento.

Alguno que otro siempre dirá: “¡No! La tecnología no es lo mío”, pero la verdad es que cada vez más, la tecnología es lo nuestro. Estamos hablando de un cambio en la forma de trabajar, cambios laborales en los cuales nos vemos afectados todos; desde la persona que limpia los pasillos en las oficinas de Microsoft, hasta el servidor que está escribiendo estas palabras.

Pero, ¿De qué va todo esto? ¿Qué tiene que ver la tecnología con los cambios laborales?

Pues, todo.

La forma en la que se hacen las cosas hoy en día, difiere en gran manera a como se hacían en los 70s, y la forma de hacerlo en los 70s, difería de los 30s, y así sucesivamente. El mundo está en constante evolución, la forma de hacer las cosas está en constante evolución, y eso es algo bueno; y más específicamente, algo que no podemos detener.

Los cambios en la manera de hacer una pieza a partir de materia prima hoy en día, requieren de preparación. La forma en la que se lidera a un grupo de personas cada vez tiene más explicaciones y ángulos diferentes que la sociología ha encontrado.

Mantenerse en constante formación es clave para adaptarse a los cambios laborales en la actualidad; si no queremos ser obsoletos para la labor que estamos desempeñando, es importante que llevemos acabo, ya sea por nuestra cuenta o por cuenta de la empresa a la que trabajamos, un desarrollo en nuestro aprendizaje.

Una anécdota muy personal sobre esta tematica, se basa en lo autodidacta que puede ser una persona cuando quiere conseguir una meta especifica; en este caso, hablamos de un gerente de planta de una compañía multinacional que tenía prevista una reunión en unos meses con clientes brasileños. La compañía para la cual este gerente trabajaba, le ofreció clases de Portugués para prepararse para dicha reunión; ¿lo malo? Las clases eran muy tarde en la noche, y entre la familia y los ejercicios, no podría asistir.

Para hacer la historia corta, esta persona aprendió por su cuenta lo básico en cuanto a lo empresarial en portugués, y luego de una reunión de 2 horas, logro conseguir el contrato sin necesidad de un traductor.

El constante aprendizaje nos demuestra que podemos llevar más allá los límites de nuestras habilidades. Con un mercado internacional, conexiones mundiales, y clientes y compañías en todas partes del globo, uno nunca sabe cuando las condiciones de trabajo cambiaran, y mucho menos para donde.

Imagínense ustedes un doctor que no sigue estudiando los avances tecnológicos en la medicina; un cirujano de tórax que no sabe que ya no es necesario romper las costillas para llegar al corazón con facilidad, por ejemplo.

Mas allá de cualquier situación, la formación continua es de suma importancia para aquel que trabaja; sea cual sea su trabajo.

Las condiciones laborales están en constante evolución; lo que antes era correcto para un sindicato, mañana puede pasar a ser correcto para la empresa y erróneo para los primeramente mencionados. Quizás mañana la forma en la que se consiguen empleos cambie y la búsqueda de conocimiento sea más valorada.

Dentro de los constantes altibajos de la vida misma, es imprescindible la formación constante, la búsqueda de conocimientos nuevos y las formas de adaptación para hacer de nuestros trabajos y empleos, algo mejor para nosotros mismos.